Stock por memoria
No hay registro actualizado de lo que hay en góndola o depósito, o el dato existe pero no se consulta fácil. Las compras se hacen por estimación o cuando el producto ya se agotó.
Stock llevado de memoria, caja con diferencias, pedidos al proveedor por WhatsApp y mercadería que entra sin registro. Muchas veces ya hay un sistema, planillas o una forma de trabajo que funcionó al principio, pero después queda corta para controlar la operación.
En comercios con venta al público, ventas, depósito y administración trabajan sobre la misma mercadería, pero muchas veces cada parte registra datos distintos: el punto de venta, una planilla, WhatsApp o un sistema viejo del que cuesta sacar información. Ahí aparecen diferencias de caja, stock que no coincide, pedidos al proveedor mal calculados y decisiones tomadas sin datos confiables.
No hay registro actualizado de lo que hay en góndola o depósito, o el dato existe pero no se consulta fácil. Las compras se hacen por estimación o cuando el producto ya se agotó.
Las diferencias entre lo vendido, lo cobrado y el efectivo en caja son frecuentes y difíciles de rastrear cuando el cierre queda separado del resto de la operación.
Los pedidos al proveedor se manejan por WhatsApp, llamada o planilla, sin un registro claro de qué se pidió, qué llegó, a qué precio y qué quedó pendiente.
La mercadería entra sin verificar cantidades ni precios contra el pedido, generando diferencias que se descubren tarde.
Vemos cómo registran ventas, qué sistema o planillas usan, cómo controlan el stock, cómo compran y dónde se pierde información.
Consultar